Ir al contenido principal

⏳ El barco no sale cuando uno quiere: la espera como aprendizaje

⏳ El barco no sale cuando uno quiere: la espera como aprendizaje


Por: Grisse.E.


Hace unos días pensé mucho en una frase que escuché varias veces durante mi trabajo en el mundo marítimo:

"El barco no sale cuando uno quiere". 


Sale cuando las condiciones están dadas.


Parece una cuestión operativa.
Después entendés que también puede ser una forma de mirar la vida.

Mujer reflexionando al mirar la ventana
Imágen: Copilot


Porque hay momentos en los que uno siente que está preparado.


Estudió.
Trabajó.
Aprendió idiomas.
Se capacitó.
Tiene ganas.
Se equivocó.
Volvió a intentarlo.


Y aun así... el barco - o la oportunidad, cualquiera sea- no sale.



Confieso que estos días me ocurrió algo parecido.


Después de algunas entrevistas laborales recientes, me quedó la sensación de que una entrevista no siempre alcanza para mostrar quiénes somos realmente.


A veces veinte minutos no bastan para contar años de experiencia, curiosidad, esfuerzo y todo lo que una persona aprendió en el camino.


Y, sin embargo, el barco... sigue amarrado.
Puede sentirse frustrante.
Hasta que recordás algo que el mar enseña muy bien:


No todas las demoras significan un fracaso. Además, ¿no será una señal importante?


Algunas simplemente indican que todavía no llegó la ventana de tiempo adecuada para zarpar. 

Y puede deberse a algo que aún no estamos viendo.


Mientras tanto, el barco continúa esperando, preparado. 


Ahí, quieto.
La tripulación revisa.
Planifica.
Aprende.
Se fortalece.


Tripulantes hacen revisión antes de zarpar
Imágen: Copilot


Porque cuando finalmente llegue el próximo momento de zarpar...


Habrá que estar listo. Más que listo.


Quizás por eso hoy elijo mirar esa espera de otra manera.


No como tiempo perdido. Como parte del viaje.


Doña Carola dice:

"M'hija el barco no tiene apuro por la niebla... siempre es preferible navegar seguro en el mar de la oportunidad. 

Ya te va a llegar!"😄⚓



No sé cuál será el próximo puerto.


Pero sí sé algo con certeza.


Cuando llegue el momento de soltar mis amarras:


Quiero hacerlo sabiendo que aproveché cada día de espera para convertirme en una mejor versión de quien soy hoy.


Porque esperar también puede ser una forma de avanzar.


Esperar también es aprender.


Carguero zarpando de puerto
Imágen: Copilot

Si disfrutás de este tipo de historias, me encantaría que formes parte del Club del Dolce Far Niente.
Podés dejarme un mensaje en la caja del formulario de la derecha.

Compartir, crecer juntos y brillar 💫
Un abrazo,

Gri💕



Comentarios