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🌊 Mensaje en una botella II: la conversación con un desconocido que desafía el tiempo

🌊 Mensaje en una botella II: la conversación con un desconocido que desafía el tiempo


Por: Grisse.E.

Diálogo imaginario entre Calabria (1701) y el presente. Historia, valores y conciencia cultural.

Me da curiosidad preguntarme si es posible —o no— hacer un viaje en el tiempo.
No en el sentido literal de la ciencia ficción, sino de una forma más íntima: a través de la palabra, de la imaginación y de la memoria compartida. 

Hoy sabemos —o al menos intuimos— que el tiempo no es tan lineal como nos enseñaron. Mi interés no está en negar el presente, sino en comprender qué contextos históricos y culturales existieron para que nuestro mundo sea hoy el que es.

Las personas evolucionamos. 

Cambiamos el ritmo diario, las formas de vivir, de vincularnos. La vida cambia de forma, pero el sentido —como diría Giovanni— muchas veces permanece.


Si él respondió una vez… quizás vuelva a hacerlo ahora.


                                
Chico Giovanni en el sur de Calabria, a punto arrojar la botella al mar.


                       Imágen: Leonardo IA.

"

📜 Calabria, año del Señor 1701
No sé cómo llegó tu mensaje a mis manos.
El mar no suele devolver lo que toma. Por eso, gracias.
Mi mundo es pequeño y está hecho de cosas que se pueden tocar. Por eso me cuesta creer que este mensaje sea real.
Vivo con mi familia en una casa de piedra baja, levantada con paciencia y manos conocidas. Trabajo la tierra. Soy una persona de palabra.
Si el mar quiso que este mensaje me llegue, aquí firmo y lo recibo.
Firmo con mi nombre, porque es lo único que poseo verdaderamente.

Giovanni".


Y vuelvo a escribirle yo. Indagando.


"Grazie davvero, Giovanni.
Soy real y habito un futuro que para vos aún no existe. 

Es una época de nuevos avances. Quiero contarte que la vida, como decís, cambió de forma… pero no de sentido.

Intentamos conservar el valor de la palabra, porque eso no cambia. 

El mundo es nuevo y sigue transformándose. Pero el nombre —eso que decís que es lo único que poseemos— permanece.
Como dijiste vos.
Grise".


Entonces me quedo pensando en todo lo vivido desde la época de Giovanni hasta la nuestra.


El siglo XVIII fue testigo del desarrollo de la máquina de vapor, del crecimiento de las artes y las ciencias tras un intenso siglo XVII, y de movimientos culturales que reafirmaron el poder de la razón humana frente a la superstición. La tierra era el bien material por excelencia. 

Se trabajaba, se cuidaba, se heredaba.

Nuestra época también está atravesada por transformaciones profundas. No faltan guerras internas, avances técnicos ni crisis. 

Pero algo permanece: la fe, el amor, el mar.

Molino de viento, campos siglo XVIII
                                 Imágen: Mehmet Turgut Kirkgoz - Pexels

Vuelvo a lanzar mi botella al agua con este mensaje:


"Cada época tuvo algo sagrado.
Para ustedes fue la tierra.
Para otros, el tiempo.
Hoy empezamos a preguntarnos si no será la identidad
".


Y Giovanni responde:

"Entonces cuidan lo que no se puede volver a sembrar".

Tiene razón.


Somos tan únicos que a veces olvidamos que no existe reposición. No hay forma de volver a hacernos.


Al leer esta conversación imaginaria con un hombre del siglo XVIII, comprendo que no estoy hablando de nostalgia ni de idealizar el pasado. Estoy hablando de presencia.


Imagino a Giovanni como un hombre joven. Caballero. Gentil. Educado. Fuerte. Honrado. Respetuoso de la vida. Capaz de poner a la familia —o al amor— en primer lugar. 

No porque todos los hombres de su época hayan sido así, sino porque esa combinación de valores era legible, compartida, nombrable.

Tal vez no se trate de antes o ahora, sino de qué valores cada época cuida, honra o deja diluirse.

                                                 Imágen: Taryn Elliott- Pexels

Doña Carola diría:

"Ay, nena… hoy encontrás personas con uno de estos rasgos, a veces con dos, o hasta tres. Con todos, casi nunca" 😂

¿Qué cosas simples sostienen hoy una vida digna?
¿Qué significa “tener palabra” en nuestro tiempo?
¿Qué es lo que hace hogar a una casa?

Si este texto te dejó pensando, te invito a comentarlo y compartirlo.

Conversar, crecer juntos y volver a poner los valores sobre la mesa también es cultura.

Un abrazo, Gri 💕😙




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